sábado, 7 de marzo de 2009

Buscando la definición del musculo


La fórmula para obtener unos buenos músculos es alternar periodos de entrenamiento de la fuerza encaminados a ganar masa muscular y volumen, con otros en los que busquemos una definición muscular acabando con la grasa que los recubre y logrando así unas fibras más fuertes y compactas. Lograr una buena definición muscular es la meta que la mayoría de nosotros tiene a la hora de asistir al gimnasio, ya que esto nos hará vernos más fuertes, mejor formados y proporcionados. Lograr una buena definición muscular no es una tarea fácil. En contra de lo que muchos piensan, no solamente la dieta es primordial, cambiar las rutinas de entrenamiento es el camino para lograr una buena definición. Por este motivo vamos a señalar algunos puntos que no podemos pasar por alto.Lo que buscamos con la definición muscular es lograr acabar con la grasa que rodea nuestros músculos y que evita que se vean compactos y fuertes. En la mayoría de los casos cuando entrenamos para ganar volumen también ganamos grasa. Por eso hay que combinar ambas formas de entrenamiento.


A la hora de definir lo importante es activar el metabolismo al máximo para conseguir una mayor quema calórica que nos ayudará a eliminar más grasa. El ejercicio es la base de una correcta definición muscular. Para lograrlo debemos cambiar la rutina. Desde luego que no tenemos que dejar de levantar pesas y solamente practicar ejercicio aeróbico, sino que tenemos que seguir entrenando con pesas, pero en ver de realizar ejercicios con altas cargas y pocas repeticiones, lo ideal es trabajar con menos peso y con más repeticiones por cada ejercicio para así conseguir una mayor quema calórica a la vez que tonificamos los músculos. Para incidir más en la quema de grasa muscular debemos realizar ejercicios aeróbicos de alta intensidad para conseguir aumentar la quema de calorías. Practicar carrera, sesiones de actividades grupales como aerobic y step, andar en bicicleta… La intensidad nunca debe ser baja, pues debemos incidir al máximo en nuestra capacidad de resistencia para acelerar de esta forma el metabolismo y conseguir una mayor actividad.
La alimentación tiene que ser el segundo escalón para conseguir una buena definición, y es que debemos moderar la ingesta calórica. En este punto hay mucha gente que suele fallar ya que asocia definición con dieta estricta y no es así. Sí que es cierto que debemos dejar de lado el abuso de grasas y alimentos ricos en calorías vacías, pero no tenemos que prescindir por ello de comer alimentos ricos en hidratos de carbono, ya que serán la principal fuente de energía.Tampoco podemos olvidar las proteínas, necesarias para mantener unos músculos fuertes y voluminosos a pesar de acabar con la grasa que contienen. Mucha gente echa mano de aceleradores del metabolismo, aunque no siempre son necesarios. Desde luego que el ejercicio es la mejor manera de acelerar el metabolismo, pero si optamos por esta alternativa es importante que pidamos consejo a profesionales que nos indicarán lo que más nos conviene. Es importante que tengamos esto en cuenta para lograr una buena definición. Simplemente debemos ser constantes y saber que poco a poco lograremos lo que buscamos.
No debemos caer en el error de querer conseguir resultados rápidos, sino que tenemos que saber esperar y ser constantes en nuestras rutinas y hábitos.

¿Pesas o Maquinas para entrenar la fuerza?






Este es un debate clásico en el mundo del fitness. Entras a un gimnasio y sea cual sea tu objetivo (tonificación, hipertrofia, recuperación de lesiones…), ¿qué eliges: mancuernas o máquinas?. Hay de todo, quien prefiere las máquinas por comodidad y quienes preferimos las pesas para tener mayor control sobre el movimiento.



Los defensores de las máquinas suelen argumentar que el músculo no distingue si la carga proviene de un peso libre, como son mancuernas o barra, o de un máquina diseñada para trabajar específicamente un músculo. Pero esto no es del todo cierto.



A favor de las mancuernas y peso libre:
Las máquinas siguen un movimiento predeterminado, y es cierto que trabajarán de manera muy específica un músculo, pero las mancuernas y demás pesos libres al realizar el movimiento, continuamente se produce un proceso de retroalimentación por el cual músculos agonistas, antogonistas y sinergistas trabajan en conjunto para realizar el movimiento deseado.



En definitiva, los pesos libres implicarán más fibras musculares y más músculos en el trabajo con pesas. No es más que el factor propioceptivo, por el cuál el cuerpo percibe posiciones de los segmentos y corrige continuamente el movimiento. En las máquinas es difernente, sólo tienes que preocuparte de hacer el movimiento porque este ya está acotado.
Un ejemplo simple: cuando realizas un ejercicio de hombros con mancuernas debes de controlar hasta donde bajas el peso, cuidar que el movimiento sea el correcto, controlar la bajada. En todo este proceso además de intervenir los deltoides, los músculos sinergistas ayudarán al movimiento del ejercicio para que se realice adecuadamente.
En cambio con una máquina el movimiento está limitado y sabes que el peso no se irá hacia ningún lado que no sea el del movimiento preestablecido, con lo que dejas de trabajar esos músculos sinergistas, incluso la fase excéntrica se descuida porque se sabe que hay un tope hasta volver a iniciar el movimiento.



Otro factor es el nervioso. El músculo, que tiene componente nervioso, cuando se entrena establece más conexiones neuromusculares con fibras musculares como proceso de adaptación. Como en el entrenamiento con peso libre la solicitación muscular es mayor se establecerán mayores conexiones y por tanto mayor ganancia de fuerza. En las máquinas estas conexiones también se establecerán, pero al solicitarse menos fibras musculares serán menores y por tanto la ganancia de fuerza también.



A favor de las máquinas:



En el mundo del deporte nada es blanco o negro, todo tiene su término medio y sus pros y contras. Por eso las máquinas también tienen su lado positivo y todo dependerá de los objetivos que queramos conseguir.


Las máquinas son muy aconsejadas para los principiantes en actividades de musculación-tonificación ya que pueden ir aprendiendo de manera fácil el movimiento a seguir para el trabajo de los diferentes músculos.



Otro punto a su favor es la seguridad y estabilidad del movimiento. Para los que están empezando, la falta de fuerza o errores de novato similar no acarreará males mayores que un sonoro topetazo de los topes de la máquina. En gente experimentada y que necesita coger mucho peso también debe primar el factor seguridad, y las máquinas lo tienen porque si la serie es hasta el agotamiento y no se tienen compañero que sujeten el peso, la máquina siempre suele tener unos límites de seguridad para interrumpir el movimiento.



Si lo que se pretende es trabajar un músculo de manera específica y no se quiere que intervengan otros, las máquinas son perfectas para esto, al aislar el músculo que se quiere trabajar y no dejar que otros roben el protagonismo.
Si el objetivo es ganar masa muscular debes saber que la acción sinérgica de los músculos estabilizadores es muy importante para ganar volumen ya que estos músculos sirven de apoyo para los músculos más grandes que destacan en volumen. Es lógico ya que sería como construir un edificio sin cimientos, de esta manera no se crearán tantos desequilibrios musculares y se evitarán lesiones musculares y nerviosas.
Conlusión:En la variedad está el gusto y siempre hay que analizar lo que uno se propone para escoger la opción adecuada. No obstante como un principio fundamental del entrenamiento es la variabilidad de la práctica, es muy recomendable alternar estos dos modos de trabajo en el gimnasio, sobre todo si tu objetivo es el trabajo de fuerza de modo saludable. Si lo que quieres es rendimiento y crecer a tope…eso ya es cuestión de consultar con especialistas.

Empezar con buen pie en el gimnasio


Seguro que muchos de vosotros ya habéis empezado a cumplir vuestro propósito de ir al gimnasio y poneros en forma. Algunos lo estaréis agradeciendo, otros en cambio estaréis muertos de dolor por las agujetas o molestias musculares.


Si eres de los que ahora no puede ni moverse por el dolor es porque algo has hecho mal y lo más seguro es que pensabas que desde el primer día tú podías levantar más peso que nadie o podías correr más rápido.En el gimnasio un ingrediente principal es la paciencia y hay que empezar poco a poco. Todos tenemos agujetas y dolores al comenzar a hacer una actividad a la que no estamos acostumbrados, pero si ese dolor es insoportable es síntoma inequívoco de que nos hemos pasado de intensidad.


Recuerda que lo primero que debes hacer es distribuir los días por semana para ir al gimnasio, dejando siempre un tiempo de descanso entre sesión y sesión, sobre todo ahora al principio.
Mejor empezar a hacer los ejercicios de pesas y máquinas con muy poco peso. Lo principal es aprender a hacer el movimiento bien, después ya iremos aumentando poco a poco la carga. Igual con las máquinas aeróbicas, poco tiempo y poca intensidad para familiarizarnos al principio con ellas.


Aeróbico no debe faltar. Si tu objetivos sólo son las pesas y coger músculo es una buena opción, pero el ejercicio aeróbico siempre ayuda a limpiar el músculo después del entrenamiento y a recuperar antes y mejor.


No te fijes en los demás. Hay gente que lleva entrenando años, no los vas a coger de un día para otro ni vas a conseguir su cuerpo en la primera semana. Por mucho que te piquen, ve a tu ritmo y céntrate en tus posibilidades.
Siempre debes realizar un calentamiento y una vuelta a la calma, se evitan lesiones y facilitan la recuperación. Nuestro cuerpo, al igual que los coches, necesitan calentarse antes de poder estar a tope.


El monitor es tu mejor amigo en el gimnasio. És es realmente el que sabe qué ejercicios nos convienen y con qué intensidad. Haz caso omiso al listillo de turno del gimnasio que se empeña en darte lecciones.


El primer mes es el más duro, después iremos notando como avanzamos y haciendo lo mismo que antes nos cansamos menos y recuperamos antes. Todo es tener paciencia y realizar la rutina adecuada.